miércoles, 15 de abril de 2015

Enfermar en el tercer mundo

En conmemoración con el Día Mundial de la Salud que tuvo lugar el pasado martes 7 de abril queremos destacar algunas de las enfermedades que más nos llaman la atención y que tienen una gran importancia en el Tercer Mundo debido a la falta de recursos y medicamentos para tratarlas. Entre ellas se encuentran:  la malaria, el Chagas, la tuberculosis o el VIH entre otras.

En el mundo cada 30 segundos un niño muere de malaria. Aproximadamente la mitad de la población mundial se encuentra en riesgo de contraer esta enfermedad; sobre todo aquellos que viven en países no desarrollados. La malaria o paludismo se produce por la picadura de un mosquito infectado con el parásito Plasmodium.

Esta enfermedad provoca altas fiebres, dolores articulares y de cabeza y en casos severos convulsiones y estado de coma. Si no se trata a tiempo la enfermedad puede complicarse y causar la muerte. En la actualidad uno de los tratamientos más efectivos son las terapias combinadas con artemisina que actúan rápidamente y eliminan el parásito en sangre de manera efectiva.

La enfermedad del Chagas provoca alrededor de 12.500 muertes anuales. Se estima que entre 8 y 10 millones de personas la padecen en el mundo. Muchos de ellos sufren la enfermedad pero la ignoran y fallecen sin saber la causa. Al igual que la malaria, se produce por la picadura de un insecto; en este caso del  que transmite el parásito Trypanosoma cruzi. Si tras la picadura la persona se rascase el parásito pasaría al flujo sanguíneo. También es posible contraerlo por las transfusiones de sangre de madres a hijos en el embarazo, trasplantes de órganos o ingesta de alimentos contaminados. Son pocos los casos en que el Chagas provoca la muerte inmediata, sin embargo los afectados pueden desarrollar infecciones cardiacas o patologías gastrointestinales irreversibles.

Únicamente existen dos medicamentos para combatir el Chagas, el benznidazol y el nifurtimox. El primero tiene un único fabricante y su disponibilidad escasea y el segundo se usa cuando se descarta el primero porque presenta efectos secundarios. Ambos fármacos, desarrollados hace más de 40 años no están adaptados para mujeres embarazadas o uso pediátrico. En los casos agudos la tasa de curación alcanza casi el 100% pero en los casos crónicos el tratamiento es menos eficaz.

Una tercera parte de la población mundial se encuentra infectada por la tuberculosis. Cada año nueve millones desarrollan la enfermedad y 1,7 millones mueren víctimas de ella. El 95% de ellos se encuentran en países subdesarrollados.

La tuberculosis se transmite por el aire, aunque solo una de cada diez personas infectadas la desarrolla activamente. Estas infecciones pueden activarse si las defensas se debilitan. La enfermedad se caracteriza por la falta de aliento y los dolores pectorales, también afecta a los nódulos linfáticos, la espina dorsal o los huesos. Si no se trata la enfermedad cada persona infectada infectará de 10 a 15 personas anualmente.

Los medicamentos para curar la tuberculosis datan de los años 40 y su tratamiento dura 6 meses si no hay complicaciones. La tuberculosis multirresistente presenta resistencias a los antibióticos más potentes. No es imposible de curar pero tiene efectos secundarios y el tratamiento dura al menos 2 años. La tuberculosis extremadamente resistente es imposible de tratar hoy en día.

Otra de las enfermedades más preocupantes que afectan a países del Tercer Mundo es el sida. Esta enfermedad es causada por el Virus de Inmunodeficencia Humana (VIH) que se puede transmitir mediante tres vías: sexual, sanguínea o materno-infantil. Generalmente no aparecen los síntomas durante mucho tiempo (de 3 a 10 años de media), sin embargo, el virus va debilitando el sistema inmunológico lentamente. Cuando éste se ha deteriorado es más susceptible de contraer enfermedades, especialmente infecciones y tumores.

“Existen dos tipos de virus: el VIH-1 es el tipo más común en España y el VIH-2 se localiza principalmente en África occidental y generalmente produce una variante más leve de la enfermedad”.

Los medicamentos antirretrovirales tienen gran eficacia ya que retrasan la infección por VIH y aumentan la supervivencia de los pacientes. Actualmente, no se llega a eliminar el virus del cuerpo, pero estos medicamentos prolongan la vida y la salud mediante la reducción de los efectos adversos del VIH en el sistema inmunitario.

Cabe destacar que de los 36,1 millones de personas que padecen VIH, el 95% viven en países del Tercer Mundo donde las personas tienen más dificultades para acceder a información, métodos anticonceptivos y los medicamentos necesarios.

Además de estas enfermedades, existen otras como enfermedades diarreicas o de las vías respiratorias bajas cuyo tratamiento en un país desarrollado es fácil y rápido de conseguir. Sin embargo, en países subdesarrollados suponen una mayor dificultad provocando en numerosas ocasiones la muerte. Otras más comunes son la hepatitis, el sarampión y la meningitis las cuales tienen vacuna para los niños que viven en países desarrollados mostrando una vez más la diferencia con el resto de niños de países tercermundistas. (El Confidencial, 2014)

La enfermedad del sueño y el dengue también se encuentran provocadas por la picadura de la mosca tsé-tsé y el mosquito de la especie Aedes respectivamente. Ninguna de estas enfermedades tiene cura y el tratamiento de los síntomas produce graves efectos secundarios además de ser necesario la constante revisión médica. (El Confidencial, 2014).

Por último, no queremos dejar de mencionar la enfermedad del ébola que en los últimos meses ha tenido una gran expansión debido al nuevo brote desarrollado a partir del mes de marzo del 2014.

Algunos de los retos que se plantean para ampliar el acceso a medicamentos en los países del Tercer Mundo son: hacer llegar las pruebas diagnósticas para detectar a tiempo las enfermedades, fortalecer los aprovisionamientos de medicamentos y la financiación de los mismos para no interrumpir los tratamientos. Reducir el coste de los medicamentos o desarrollar curas para enfermedades que aún no se han tratado podrían ser otras alternativas.



Como afirma la organización Médicos Sin Fronteras (MSF) “Lo único capaz de salvar a un ser humano, es otro ser humano”. Por ello queremos hacer un llamamiento a la población mundial para hacer reflexionar sobre el alcance y la responsabilidad que todos tenemos para mejorar la calidad de vida y la salud de las personas que están pasando por esa situación. Deberíamos sentirnos realmente afortunados de poder recibir medicamentos a tiempo, información constante y centros de salud u hospitales donde poder acudir si enfermamos.

Bibliografía

El Confidencial. (2014). Recuperado el 11 de abril de 2015, de http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2014-08-08/las-diez-enfermedades-contagiosas-que-causan-mas-muertes-y-no-esta-el-ebola_173590/

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